La IA entra en el radar del RGPD: las empresas deberán justificar cómo y por qué tratan datos con algoritmos
La Inteligencia Artificial obliga a evaluar los algoritmos: contratar una empresa de protección de datos ya no es opcional
La entrada en vigor del Reglamento de Inteligencia Artificial (IA) de la Unión Europea ha supuesto un antes y un después para las organizaciones que desarrollan, implementan o utilizan sistemas algorítmicos en sus procesos.
Una de las grandes novedades que introduce esta normativa es la obligación de realizar evaluaciones de impacto algorítmico (AIA), especialmente cuando estos sistemas afectan a derechos fundamentales.
Frente a este nuevo escenario normativo y tecnológico, contratar una empresa de protección de datos ya no es sólo una opción, sino una necesidad estratégica, especialmente para aquellas empresas que buscan cumplir con la normativa, proteger a sus usuarios y evitar cuantiosas sanciones.
¿Qué son las evaluaciones de impacto algorítmico y por qué son tan importantes en 2025?
Las evaluaciones de impacto algorítmico (AIA) son análisis exhaustivos que permiten anticipar y mitigar los riesgos asociados al uso de sistemas de inteligencia artificial.
En esencia, son una extensión de las Evaluaciones de Impacto en Protección de Datos (EIPD) previstas por el RGPD, pero centradas en los riesgos específicos derivados de decisiones automatizadas y algoritmos de aprendizaje automático.
Con la aprobación del Reglamento de IA, las organizaciones que implementen sistemas clasificados como de “alto riesgo” como los utilizados en selección de personal, crédito, educación, salud o justicia están obligadas a realizar una AIA antes de su puesta en marcha.
Estos análisis no solo abordan cuestiones técnicas o de ciberseguridad, sino también el modo en que los algoritmos pueden incidir en derechos y libertades fundamentales.
Tal como señala el equipo jurídico de Legal Advisors in Compliance, “las AIA permiten detectar posibles sesgos, impactos discriminatorios o falta de transparencia en los modelos de decisión automatizada, aspectos cada vez más relevantes desde el punto de vista legal y reputacional”.
En definitiva, las AIA permiten evaluar el impacto social y ético de los algoritmos, y asegurar que las decisiones automatizadas no generen injusticias o consecuencias inesperadas para los ciudadanos.
¿Por qué contratar una empresa de protección de datos es clave para cumplir con el Reglamento de IA?
Realizar una AIA no es un simple trámite. Requiere conocimientos técnicos y jurídicos avanzados, así como experiencia en análisis de riesgos, gobernanza de datos y ética de la IA.
Por esta razón, cada vez más organizaciones optan por contratar una empresa de protección de datos que les ofrezca asesoramiento integral en este proceso.
Desde Legal Advisors in Compliance lo explicamos con claridad: “El Reglamento de IA establece obligaciones específicas que no siempre son fáciles de interpretar ni de implementar para empresas que no disponen de equipos internos especializados. Ahí es donde aportamos valor, ayudando a traducir la norma a procesos concretos y adaptados a cada sector”.
Ventajas de contar con una empresa especializada: Cumplimiento normativo asegurado: El Reglamento de IA contempla sanciones de hasta 30 millones de euros o el 6% del volumen de negocio global.
Análisis multidisciplinar: Las AIA requieren una visión conjunta entre ingeniería, derecho, ética y sociología.
Documentación y trazabilidad: Todo el proceso debe estar documentado y disponible para posibles auditorías.
Mejora de la reputación: Demostrar responsabilidad algorítmica mejora la imagen de marca ante clientes e inversores.
Además, subrayan la importancia de no dejar estas evaluaciones para el final: “Lo ideal es integrar la perspectiva del impacto desde el diseño del sistema. Es lo que se conoce como ‘IA responsable by design’, y reduce enormemente los riesgos legales y operativos a largo plazo”.
¿Qué empresas están obligadas a realizar una evaluación de impacto algorítmico?
El Reglamento de IA establece una clasificación de riesgos que incluye cuatro niveles: riesgo inaceptable, alto, limitado y mínimo.
Las AIA son obligatorias únicamente para los sistemas de alto riesgo, pero esta categoría abarca una amplia variedad de usos actuales:
Empresas que utilizan algoritmos para filtrar currículums o asignar puntuaciones a candidatos.
Entidades financieras que evalúan la solvencia de sus clientes mediante IA.
Plataformas educativas con sistemas automatizados de evaluación.
Aseguradoras que usan algoritmos predictivos para fijar primas o analizar riesgos.
Administraciones públicas que emplean IA en la detección de fraudes o asignación de recursos.
Desde Legal Advisors in Compliance advertimos que muchas empresas ya están expuestas a estas obligaciones sin saberlo: “Nos estamos encontrando con organizaciones que descubren que utilizan IA de alto riesgo al realizar una simple auditoría interna. El riesgo legal es alto, pero también lo es el reputacional, especialmente si hablamos de decisiones que afectan a personas”.
También se recomienda realizar auditorías voluntarias en casos de riesgo medio o limitado, como buena práctica de gobernanza y responsabilidad algorítmica.
La IA ética ya no es una opción, es una obligación
La nueva normativa europea supone un cambio de paradigma: los algoritmos deben ser explicables, auditables y seguros para los derechos humanos. Cumplir con estos requisitos no es algo que pueda improvisarse.
Contratar una empresa especializada en protección de datos como Legal Advisors in Compliance, para realizar auditorías y evaluaciones de IA es hoy una decisión estratégica. No solo permite cumplir con la ley, sino también construir confianza, reputación y sostenibilidad a largo plazo.
Porque la IA ética ya no es una moda ni un lujo: es un requisito legal y un valor competitivo. Las organizaciones que lo entiendan desde ya, estarán mejor preparadas para liderar el futuro digital europeo.
Claves prácticas para tu organización:
- Haz un inventario de los sistemas de IA que utilizas. ¿Hay decisiones automatizadas? ¿Están documentadas?
- Evalúa si alguno de ellos se considera de “alto riesgo”.
- Involucra a las áreas jurídica, técnica y de RRHH en el proceso de evaluación.
- Revisa tus políticas de privacidad y asegúrate de que reflejan el uso de IA de forma transparente.
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