Despido de un trabajador por un mal uso del canal de denuncias

El TSJM avala el despido de un trabajador que utilizó el canal de denuncias para evitar su cese en período de prueba

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha confirmado el despido de un trabajador que utilizó el canal de denuncias interno de su empresa como estrategia para evitar su cese durante el período de prueba.

La sentencia, identificada como fallo de petición número 713/2024, reafirma la decisión tomada previamente por el Juzgado de lo Social 47 de Madrid, declarando procedente el despido.

Un caso de abuso de confianza

El trabajador, contratado el 7 de noviembre de 2022 como técnico administrativo con un salario bruto de 50 euros diarios, estaba sujeto a un período de prueba de seis meses.

A medida que este plazo se aproximaba a su final, la empresa evaluó su rendimiento como insuficiente, con resultados por debajo de los estándares.

Ante la posibilidad de no superar el período de prueba, el empleado presentó una denuncia de acoso contra su superior jerárquico, activando el protocolo interno de la empresa. Sin embargo, el TSJM considera probado que esta denuncia no respondía a una situación real de acoso, sino a una estrategia deliberada para blindarse frente al despido.

Conversaciones privadas y grupales de WhatsApp, aportadas como pruebas en el proceso, revelaron que el empleado reconocía abiertamente este objetivo, llegando incluso a bromear sobre su “estrategia”.

Investigaciones internas de la empresa.

La empresa llevó a cabo dos investigaciones paralelas. La primera, centrada en las acusaciones de acoso, concluyó que no existían evidencias de comportamiento inapropiado por parte del superior jerárquico.

La segunda, orientada a evaluar el desempeño laboral del trabajador, confirma su bajo rendimiento como causa suficiente para la extinción de la relación.

El valor de los canales de denuncia.

El tribunal destaca que el uso indebido de los canales de denuncia desvirtúa su finalidad principal, que es proteger los derechos fundamentales de los empleados frente a situaciones de acoso u otras conductas ilícitas.

Este caso envía un mensaje claro: los canales internos no pueden utilizarse como herramientas de defensa personal en conflictos laborales, sino que deben preservarse como instrumentos legítimos para garantizar un entorno de trabajo seguro

¡Comparte esta noticia!